26.3.09

¡Qué maravilla!


Hoy por la mañana mientras leía un libro que contaba detalladamente la creación, lo que hizo Dios cada día y el tiempo que se tomó para crear cada cosa a la perfección, pensaba en porqué Dios ocupó un día entero de la semana de la creación para crear algo invisible como es la atmósfera, cuando destinó un día para hacer los peces y las aves y otro para crear los demás animales.


Arturo S. Maxwell, autor de 'Las bellas historias de la Biblia", libro adaptado de historias que narran desde Génesis hasta el Apocalipsis, dice :


'Pero las cosas no son insignificantes tan sólo porque no pueden verse. El hecho es que aquello que Dios creó el segundo día tenía una importancia muy grande. Todo lo demás dependía de ello.

Piensa. El estaba planeando crear un mundo hermoso para poblarlo luego de seres vivientes, y todos ellos necesitan aire para respirar. También planeaba crear aves, y éstas necesitarían el aire para volar. Sin él, habrían quedado confinadas a la tierra.

El iba a crear también árboles, y plantas, y flores, y sabía que éstos necesitarían nitrógeno para crecer. De manera que mezcló éste con el oxígeno e hizo el aire. Empleó justamente la cantidad necesaria de cada elemento. Ni demasiado, ni muy poco. Si no hubiera incluído una cantidad suficiente de oxígeno, todos los seres vivientes se habrían sofocado. Si hubiera puesto demasiado, una chispa podría haber incendiado el mundo.'


Y no sólo eso, sino que Dios tenía otra razón para crear el aire en primer lugar. A nuestro nunca le faltan razones para hacer lo que hace, Él lo sabe todo, Él sabe el porqué y el para qué de las cosas.


El aire es la barrera que existe entre ñas aguas que están sobre la expansión (las nubes) de las aguas que están debajo de la expansión (en el océano). Sin esta separación, llamada también el firmamento, las gotas de agua que provienen de las nubes a una milla de distancia hubieran herido la tierra y una lluvia común habría destruído casi todo.


Y así Dios al hacer la atmósfera en primer lugar, inmediatamente después de haber creado la luz y antes de crear otra cosa, fue lo mejor que pudo hacer, de lo contrario, hubiera cometido un error. Todo su plan podría haberse arruinado. Pero, es al leer cosas sorprendentes como estas que una vez más, me convenzo que Dios no comete equivocaciones, no en el pasado, no ahora, y menos en el futuro. Su plan perfecto se mantiene eterno.


Pablo en Romanos 11:33, escribe:




¡Oh profundidad de la riqueza, de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán
insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos!

¡Oh Señor tú eres tan perfecto, tu presencia me completa, tú maravillosamente lo eres todo!